Toxina Botulínica y Rellenos Faciales

Toxina Botulínica

La aplicación de toxina botulínica es el tratamiento estético más practicado en todo el mundo. Consiste en la aplicación de pequeñas cantidades de una toxina (un curare) en determinados músculos de la mímica para así debilitar su función (lo que llamamos paresia). De esta forma, el músculo inyectado perderá fuerza. Las arrugas de la cara son perpendiculares a los músculos que se encuentran debajo de ellas y se forman justamente por la contracción de esos músculos. Al restarle fuerza a los músculos, las arrugas dejan de formarse. El ejemplo ideal para entender ésto es cuando vemos un paciente que ha sufrido la parálisis de la mitad de la cara por distintas causas. En la mitad paralizada se borran literalmente las arrugas, como puede verse en la foto que acompaña este texto. Como la toxina es atenuada, y se pone en poca cantidad, se logra disminuir la fuerza de los músculos sin llegar a la parálisis de éstos, manteniéndose su función pero atenuándose, y a veces, desapareciendo totalmente las arrugas.

la toxina se aplica en consultorio y es prácticamente indolora. Por regla general se aplica en la mitad superior de la cara, para tratar las arrugas del entrecejo, de la frente, las patas de gallo y el ceño de la raíz nasal. En manos expertas se puede elevar (con naturalidad) las cejas, y se puede disminuir la "sonrisa gingival" que es cuando se muestran las encías superiores al sonreir. Demás está decir que para lograr un resultado natural (que es muy posible) se necesita prudencia y alto conocimiento anatómico de los músculos a tratar y su función en la mímica. En manos inexpertas o sin adecuado conocimiento se suelen ver caras 

"de aspecto diabólico" muy antiestéticas.

La acción de la toxina se hace evidente entre los 4 y los 7 días de inyectada y la duración de su efecto puede extenderse hasta los 6 meses.

Inyectada con maestría es uno de los tratamientos más gratificantes para los pacientes, que suelen adoptarlo en forma permanente. 

La toxina botulínica también se utiliza para disminuir la sudoración exagerada en las palmas de las manos y en las axilas, y es de uso habitual en la neurología.


Rellenos con Acido Hialurónico

Los materiales de relleno se pueden utilizar para aumentar volúmenes de determinadas regiones, como labios, la punta nasal, el mentón, pómulos y la rama de la mandíbula, o para rellenar arrugas tanto finas como medianas, y surcos.

Existen muchos materiales de rellenos siendo todos sintéticos y pueden dividirse en dos grupos: los que al cabo de un tiempo se reabsorben y desaparecen, y los que quedarán para siempre. Los primeros son muy seguros, fundamentalmente por su característica transitoria. Los irreabsorbibles o permanentes pueden migrar a otras zonas e incluso producir reacciones de rechazo a lo largo de la vida. Por ello, en Vestetique, el Dr. Visentini sólo aplica Acido Hialurónico que es totalmente reabsorbible. Al igual que con la cirugía o con la aplicación de toxina botulínica, el éxito en  la aplicación de rellenos tiene una enorme dependencia de la habilidad artística y técnica del profesional que lo aplica. En ello radica la diferencia entre un resultado totalmente 

natural y estético, no evidente, y una máscara grotesca. 

Este material no solo nos permite atenuar o eliminar arrugas o surcos, sino que se puede realzar la nariz (como complemento o reemplazo de ciertas cirugías), aumentar levemente pómulos o mentón e incluso atenuar las bolsas de los párpados. Con arte se puede dar adecuado grosor al borde de los labios.

La duración promedio de los resultados se extiende hasta el año y en algunas zonas como la punta nasal hasta dos años. La aplicación es levemente dolorosa, se puede retocar a los pocos días y es totalmente ambulatoria retornando a la actividad habitual de inmediato.


Rellenos con grasa

Los rellenos con la propia grasa del paciente son muy utilizados para reparar grandes defectos (pozos dejados por procesos infecciosos por ejemplo), e incluso dar forma a mamas y glúteos. 
En el rostro se utilizan para dar volumen a pómulos, mentón, surcos y fundamentalmente en cirugías reparadoras. 

La grasa tiene la ventaja de ser muy económica ya que la provee el mismo paciente. Pero el procedimiento de su cosecha, traslado e injerto requiere de los cuidados de los procedimientos quirúrgicos. Por ello, normalmente se realizan como complemento durante las cirugías. La obtención de la grasa necesita de técnicas especiales para la supervivencia de las células grasas, y en líneas generales y con buena técnica, se reabsorbe un 30% del material inyectado, por lo cual se debe corregir por demás la zona tratada, calculando la reducción posterior.